Ocultan superiores secuestro y violación en Cuartel Militar de Mexicali

Ocultan superiores secuestro y violación en Cuartel Militar de Mexicali

“Alguien” entró a las instalaciones militares para abusar de la menor, dicen las autoridades. Con apenas 15 años ha intentado quitarse la vida en dos ocasiones en tan sólo siete días

Mexicali, Baja California. – Destrozar la vida de una niña, arrasar con las esperanzas de una familia y aún proteger a los delincuentes para mantener en alto el “honor” del Ejército Mexicano, es lo que hace el general Jorge Ambia Minero, jefe de la II Región Militar.
Ha pasado una semana y la protección a los violadores se mantiene firme dentro del Cuartel Militar por parte de los superiores.
El paso del tiempo ha desestabilizado a la familia, que reside dentro de las instalaciones y hoy son víctimas de amenazas. El padre de la niña también es militar, al igual que sus agresores, pero él quiere justicia.
A lo largo del tiempo, la declaración es coherente y no cambia, ya que lo dicho hasta hoy es la misma versión del pasado miércoles 18 de diciembre cuando se levantó la denuncia ante la Policía Municipal que acudió al Cuartel y en su momento la unidad de delitos sexuales tomó el caso.
La posada fue, “el escenario perfecto”, para que cuatro militares abusaran de la menor.
__Una bebida sabor durazno, pero amarga__ es lo que recuerda le sirvieron.
Luego __alguien me tapó los ojos__ y sin perder el conocimiento del todo, sintió que la subieron en un carro, la trasladaron a un lugar, pero está consiente que no salieron de las instalaciones militares.
Unos segundos bastaron para que viera el lugar, el cual asegura, __es una casa del propio cuartel, todas son iguales__.
__Había un cuarto y una cama__.
__Me empujaron…, me forzaron, me quitaron la ropa… y abusaron__
__Me tuvieron ahí una hora y media__.
El daño está hecho y los culpables siguen en libertad con la protección de los superiores en el cuartel militar.
Al día de hoy, la menor de apenas 15 años ha intentado quitarse la vida en dos ocasiones en tan solo siete días. Se siente asqueada, odia su cuerpo y no quiere hablar con nadie.
Es necesaria la atención sicológica de carácter urgente, pero hasta el momento no es posible.
Fue atendida en el hospital militar, donde decidieron darle “la pastilla del día después”, pero no fue sometida a exámenes médicos. Nadie tomó muestras de semen o algún cabello público que pudo quedar tras los actos lascivos.
Por su parte, las autoridades militares, aseguran que no fueron elementos del Ejército quienes cometieron la violación y la privación de la libertad, equiparada a secuestro.
Las autoridades castrenses aseguran que alguien, y acusan (el novio de la menor), entró a las instalaciones. Pero no aceptan que al interior de la base se cometió un crimen, son violaciones y secuestro que deben ser castigados por ley.
Ahora vienen las cargas económicas, los gastos médicos y la atención en general de la niña.
¿Quién se hará responsable?
Si al interior del 23 Regimiento de Caballería Motorizado, en la II Región Militar a cargo del General Jorge Ambia Minero se protege a los violadores, qué esperanza tiene esta familia y que esperanza tiene el honor del Ejército Mexicano.
De acuerdo a las leyes mexicanas y por encontrarse abierta una investigación ante las autoridades competentes no es posible, por ahora, publicar los nombres de los involucrados.
Román Pineda / Noticias dPoder

Parte de la información se publicó en Radiopatrulla

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